Os
quería hacer llegar una información muy importante para primero poder
entender lo que a veces nos ocurre en nuestra vida diaria, personal y
familiar y a la vez para con esta comprensión
poder evitar que se vuelvan a generar situaciones que terminen en nuevas
repeticiones en el futuro familiar.
Se
trata de explicar cómo según ver Bert Hellinger creador de la terapia
de Constelaciones Familiares se rigen los sistemas a los cuales todos
pertenecemos.
TODOS venimos al mundo a través de un padre o una madre, y a la vez tenemos unos abuelos, y a la vez unos bisabuelos, y así podemos ir todo lo atrás que queramos, por lo tanto “TODOS” pertenecemos a un sistema familiar, y cualquier cosa que ocurra o que haya ocurrido en ese sistema nos repercute, incluso
hechos ocurridos antes de nuestro nacimiento, tengamos o no
conocimiento de ello, estemos o no en contacto con el resto de los
familiares, y es más los conozcamos o no los conozcamos, eso no importa,
cada miembro del sistema familiar influencia al otro.
Cada
familia se rige por unas normas internas propias , hay unas leyes no
escritas que hacen que cada miembro de la familia sea fiel a esas leyes ,
hay una lealtad , todo ello para
perpetuar y conservar la familia. Además de lo importante y necesario
que es para la persona el sentir que pertenece a su sistema de origen.
Aparte de esas leyes individuales para cada familia, hay unas leyes comunes que rigen los sistemas, a estas leyes comunes Bert Hellinger las denominó “LOS ÓRDENES DEL AMOR”.
Por lo tanto el ser humano se encuentra con leyes a seguir , la de su propia familia y la de los sistemas.
Hoy voy explicar el segundo grupo de leyes, las leyes de los sistemas , LOS ÓRDENES DE AMOR:
LA LEY DE PERTENENCIA :
Todo el mundo nace con el
derecho de pertenencia, es decir, por el hecho de nacer ya perteneces a
un grupo o a un sistema, y este grupo o sistema tiene la obligación de
acogerte.
Por lo tanto nadie puede ser excluido u olvidado.
Ejemplos donde no se cumple esta ley :
En
el caso de las adopciones la familia de origen no acoge al recién
llegado, a la vez que la familia adoptada muchas veces no reconoce a la
familia de origen.
En
el caso de los abortos provocados (aquí no entramos en temas morales) o
no, ese bebe abortado tiene que tener un sitio en la familia, aunque en
este caso no haya nacido, este bebe forma parte de la unidad familiar y
se merece su reconocimiento y tiene un lugar y una posición.
Que alguien sea expulsado del clan familiar por cualquier motivo y ya nunca se hablé de él.
O
maridos que tienen dobles familias, manteniendo a su mujer oficial y
paralelamente a otra mujer, con la que incluso haya podido tener otros
hijos. Esa segunda mujer y los hijos que hayan tenido en común también
pertenecen al sistema familiar del marido y se deben reconocer como
tales.
O
también tienen que tener lugar en el sistema parejas anteriores que han
dejado sitio para la siguiente pareja, sobre todo si con esa pareja
anterior han nacido hijos. Esta primera pareja tiene que ser reconocida y
aceptada.
O
muertes prematuras, de padres, o hijos y que ya no se vuelve a hablar
de ellos por dolor, y que no son ni tan siquiera recordados, muchas
veces ni se vuelven a pronunciar sus nombres o lo que era antes muy
común es que se le ponía el nombre de un niño muerto a otro nacido
posteriormente, pasando a ocupar este último el lugar del primero.
El no cumplir esta ley de la PERTENENCIA provoca que posteriormente, cuando llegue a la familia otro miembro, reemplazará de alguna manera al miembro excluido, provocando que este último no pueda desarrollar su propia vida, porque sin él saberlo estará repitiendo , ocupando el lugar que ha quedado vacío.
EQUILIBRIO ENTRE DAR O TOMAR
En toda relación debe haber un equilibrio entre el dar y el tomar, hablamos de relaciones con iguales, por ejemplo entre conjugues o entre amigos.
Si
en cualquier relación de este tipo hay uno de los dos que da más que el
otro se produce un desequilibrio que tarde o temprano llevara a la
ruptura o al deterioro de la relación.
En
el caso de padres e hijos también debe de haber un equilibrio pero es
diferente, porque los padres dan y los hijos reciben. Los hijos no
puedan devolver lo recibido, porque el regalo de la vida es imposible de
devolver, pero sí que deben tomar ese regalo , agradeciendo lo que
viene de los padres, si no se hace este acto de aceptación también se
produce desequilibrios en el sistema familiar. Una manera de agradecer
este regalo por parte de los hijos es traspasar esta vida teniendo ellos
sus propios hijos.
También se puede ver dentro de esta ley como dentro de una familia si ha habido un destino trágico en siguientes generaciones se pueden repetir para no
sentirse culpables por vivir un destino mejor, o también si alguien de
la familia ha provocado alguna injusticia ( muerte, abuso …) puede
ocurrir o que siguientes generaciones repitan o que expíen la culpa del
que provoco la injusticia.
Todo son maneras de equilibrar el sistema.
JERARQUIA
En todo sistema hay una jerarquía, que viene dado por el orden de llegada. Los que llegan antes están en primer orden.
En el caso de las familias están los padres que están por encima de los hijos, y dentro de los hijos, también hay una jerarquía por orden de llegada.
Los hijos no pueden hacer de padres de sus padres, porque eso también desequilibra el sistema. Por el mismo motivo, dentro de una pareja la relación que se debe tener es propiamente esta, no buscando en el otro al sustituto del padre o de la madre.
En
el caso de los hijos también se tiene en cuenta el orden de llegada a
la vez que si hay algún hijo muerto o abortado también se le tiene que
dar su lugar.
Cuando
en un trabajo de constelaciones se restablece el orden y todo el mundo
ocupa su lugar el sistema familiar también encuentra su equilibrio .
En
la experiencia con el trabajo en Constelaciones Familiares se puede ver
como el incumplimiento de alguno de estos ORDENES hace que el Amor no
fluya, y esto que quiere decir, pues que no hay armonía , y entonces ¿ que nos sucede … ? nos
sentimos mal, hay mal estar, sensación a veces de no sentirnos bien y
muchas veces sin saber el porqué , sensación de no pertenecer a esa
familia o de no saber exactamente como o donde ubicarte, pueden aparecer
conflictos tanto laborales , de relaciones, enfermedades, separaciones ,
accidentes , etc .
Las constelaciones familiares trabajan para restablecer el orden y así la energía vuelva a fluir, fluyendo de esta manera el Amor.
A partir de esta información es muy útil preguntarnos por nuestro sistema familiar, ¿ quién lo compone ? ¿ Hay alguna persona excluida ? ¿ Ha habido algún hecho traumático, malos
tratos, abusos, accidentes …. ? .
Empezar a ver esas anécdotas o
historias que a veces hemos escuchado de nuestros padres o familiares, como
algo más que una anécdota, como “algo” que probablemente esté aún vivo
en la actualidad, un “algo” que nos puede estar afectando en nuestro día
a día y que ni por un momento nos hubiéramos imaginado que nos estaba
marcando nuestro presente.
Es
también un trabajo importante el poder componer nuestro árbol
genealógico, nos sorprenderá ver como muchos hechos se van repitiendo de
generación en generación , pero lo importante de este trabajo está en
el poder ayudar a sacar a la luz todas esas
energías , que de hecho se aprovechan de nosotros para ello , son
energías estancadas que lo único que buscan es encontrar la armonía porque no tenemos que olvidar que todos trabajamos para ir hacia la LUZ.
El
trabajo con las Constelaciones Familiares permiten que esas energías
puedan encontrar la paz y ayudan a que los sistemas familiares recuperen
el orden perdido, para que la energía pueda fluir y con ella el AMOR.